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Actualmente, Chile cuenta con una población indígena cercana a los 1,6 millones de personas, lo que constituye un 9% de la población.

Actualmente, Chile cuenta con una población indígena cercana a los 1,6 millones de personas, lo que constituye un 9% de la población. De estos el pueblo mapuche es el grupo indígena mayoritario que representando el 84%, seguido por el aymara (7,7%). Las comunidades de rapa nui o pascuenses (0.2%), las comunidades de atacameñas (1.5%), quechuas (1.9%) y collas (0.8%) en el norte del país, kawashkar o alacalufe y yámana o yagán (0.3%) de las regiones del sur.

En 2016, solo 30 mujeres indígenas de 26 municipios fueron concejales y formaron el 1,3% de un total de 2.224 concejales electos en el país. Aunque la ratificación de la Convención 169 de la OIT ha avanzado en el contexto normativo de los derechos indígenas y la participación de las mujeres en la actividad económica y los procesos políticos, sigue habiendo una brecha sustancial entre las promesas institucionales y el progreso sobre el terreno. Las mujeres indígenas continúan enfrentando profundas desigualdades sociales, culturales y económicas con mayores tasas de pobreza, menores tasas de participación laboral, mayores niveles de violencia de género y un menor nivel educativo.

Mientras alcanzan niveles similares de logro educativo y paridad de alfabetización, junto con un progreso particular en el aumento registrado de altos niveles de educación terciaria para las mujeres y mayores niveles de actividad laboral, las diferentes tasas de participación entre hombres y mujeres siguen siendo altas. Son notables al 80% y al 57%, respectivamente.

Las expectativas de desarrollo socioeconómico y cultural para el país no han logrado poner fin a la desigualdad social entre las poblaciones indígenas y no indígenas. El estado de avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en la población indígena evidencia importantes desafíos en el grado de cumplimiento de las brechas entre la población indígena y no indígena en términos de pobreza, educación, igualdad de género, desarrollo sostenible y cooperación internacional.